Diversidad étnica e historia etnográfica en el Alto Bermejo

Por Matilde García Moritán

El Alto Bermejo forma parte de la frontera oriental de los Andes que es una de las áreas fronterizas de mayor vigor e importancia de América Latina, desde la época colonial. Este espacio comprende la región cordillerana que se extiende a partir del departamento de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia hasta el límite sur de la provincia de Salta en Argentina. La noción de frontera se reconceptualizó en la última década y pasó, de ser considerada una línea de separación entre civilización y barbarie a ser reconocida como un lugar de interacción entre distintos pueblos y culturas, un territorio inestable, simbólico, atravesado por intensa circulación y conflictos de diversa índole entre individuos y grupos étnicos de diferente origen.

 

Artesanas de Santa Ana, Jujuy. El Bananal, Jujuy. Máscara Chané de Campo Durán, Salta. Fotos: Matilde García Moritán

Actualmente esta región es una de las áreas de mayor diversidad étnica del país. En ella habitan los grupos: Colla, Chané, Chorote, Chulupí, Diaguita, Guaraní (Chiriguano), Ocloya, Tapiete, Toba, y Wichí (Mataco), además de la población criolla de origen local y aquella proveniente de otras provincias argentinas y de otros países. En el Alto Bermejo residen aproximadamente 290 comunidades aborígenes. En la mayoría de ellas vive un sólo grupo étnico, sin embargo encontramos algunos casos en los que conviven diferentes etnias. La coexistencia de aborígenes y criollos es más frecuente, no obstante la distinción que ambos grupos establecen está siempre presente.

En la provincia de Salta, los grupos étnicos Guaraní, Wichí y Colla están representados con una cantidad casi idéntica de comunidades cada uno. El Departamento General San Martín es el que concentra la mayor cantidad de etnias (9) y a la vez la mayor cantidad de comunidades aborígenes (144). Este departamento es escenario de situaciones contrastantes. Por un lado tiene los índices más altos de pobreza de la provincia y por otro lado presenta un crecimiento significativo en el sector productivo.

En la Provincia de Jujuy el grupo étnico más representado es el guaraní. El Departamento Ledesma es el que posee la mayor diversidad étnica de la provincia y la mayor concentración de comunidades aborígenes. La producción de azúcar del departamento constituye entre un cuarto y un tercio de la producción nacional. Sin embargo el porcentaje de población con NBI asciende al 33,4%, cifra mayor que el porcentaje promedio provincial.

La ubicación actual de las comunidades aborígenes en el Alto Bermejo se relaciona con las diferentes historias y trayectorias espaciales que estos grupos han recorrido a través del tiempo. Así, hallamos gran cantidad de guaraníes viviendo en las ciudades de Orán, Pichanal y Tartagal (Salta) y en Libertador General San Martín (Jujuy) provenientes, en gran medida, de los ingenios azucareros. A diferencia de esto, a la mayoría de los collas los encontramos instalados en localidades más pequeñas, generalmente rurales, en los departamentos Santa Victoria, Iruya y Orán (Salta). En este caso su doble pertenencia a los mundos indígena y campesino les confirió una identidad étnica que fue utilizada como punto de partida para estructurar sus reclamos territoriales. Ejemplo de esto son las acciones llevadas adelante en las Fincas Santiago y San Andrés. En cuanto a los wichis casi la totalidad están radicados en el departamento General San Martín (Salta) en los Municipios de Tartagal, General Mosconi y Embarcación en localidades peri-urbanas o rurales.

 

Comunidad Guaraní de Yuto, Jujuy. Barrio Los Tapietes, Tartagal, Salta. Máscara de Misión Miranda Tartagal, Salta. Fotos: Matilde García Moritán

 

Fundación ProYungas. Argentina.